martes, 29 de septiembre de 2020

AVANCEMOS DESPUES DE LA PANDEMIA

 


Las enfermedades y crisis no hacen diferencia entre personas y afectan a todos por igual. Los seres humanos tratan de marcar diferencias económicas, sociales o culturales, pero el COVID-19 nos ha  recordado que todos podemos enfermarnos y que todos estamos interconectados y nos necesitamos unos a otros. No importa en qué país vivamos, qué edad tengamos o a qué nos dediquemos, todos somos importantes y necesarios en este mundo. Solamente se puede detener la propagación del virus con la colaboración fraterna de todos.

Todos los seres humanos somos creados a la imagen y semejanza de Dios (Gen. 1:27). La imagen de Dios es la base fundamental para el valor y dignidad de absolutamente todas personas. La Biblia enseña que Dios es el dador de la vida, por lo que desde la concepción hasta la tumba debemos proteger y valorar la vida de todos.

No importa si los problemas son pequeños o grandes o si las consecuencias parecen imposibles de soportar, nuestro Dios es la única fuente de verdadera seguridad y podemos confiar en El. Dios cuida de nosotros como lo menciona el Salmo 121


Las tres virtudes cristianas son:

 La fe, el amor y la esperanza. Nuestra fe en Cristo nos sostiene, nuestro amor por Dios y por los demás nos define y nuestra esperanza nos alienta a seguir adelante en medio de las dificultades. En las circunstancias a las que nos enfrentamos estos días, lo animo a que juntos unamos al clamor del apóstol Juan al recibir la promesa de Jesús al final de las Escrituras: “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús” (Apoc. 22:20).


Debemos avanzar a lo que Dios tiene para su Iglesia en este tiempo, como cristianos maduros debemos entender ya que estamos viviendo tiempos decisivos no solo en la historia del mundo, sino que somos testigos del cumplimiento profético de las profecías mas grandiosas de la Biblia, estamos próximos a ver descender desde los cielos al Señor Jesucristo, de vivir la esperanza bienaventurada que nos habla Tito 2:13.



Avanzar es dejar atrás prácticas que tienen que ver con el pecado, incluso dogmas humanos que han corrompido a la iglesia, donde desde los pulpitos se ha enseñado un evangelio que no es el de nuestro Señor Jesucristo, y por ende la gente ha hecho escarnio de esto en las redes sociales y demás medios, donde a todos nos meten en el mismo saco. es lamentable esto. pero es tiempo de arrepentirse y clamar a Dios por su perdón y misericordia, y también públicamente pedirle erdon al cuerpo de Cristo.

Este planeta cambio y necesitamos tener la visión afinada y guiada por Dios para saber y entender que hacer, con nuestras vidas, con nuestros llamado.


Salmos 32:8

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fíjate mis ojos.”



En este pasaje el Señor le habla a sus hijos, a su remanente, para que nos preparemos y afinemos nuestro oído espiritual a lo que El demanda de nosotros en estos últimos tiempos. 


A lo mejor en este momento sentimos que estamos en un desierto y algunos no nos sentimos a la altura de estos cambios que ya Dios comenzó a operar, y el enemigo te dice, tú no lo lograrás, no tienes ese carisma ni potencial, como te dije anteriormente, Dios usara gente santificada que Él mismo le enseñara y potenciara para ser efectivos en su reino para que lleven a cabo su obra.


Los cambios que Dios te darán la fuerza y el coraje que necesitas para navegar en estas aguas turbulentas de la nueva realidad del mundo. 


CAMBIOS DE ESTRATEGIAS


Lo que antes te servía ahora ya no será suficiente, estos tiempos demandan más de nosotros, que es lo que debemos hacer? Decir? Realizar? Para ser coherentes en este desarrollo de tu yo. 


Debemos ser trasformados por Dios, debemos evolucionar, porque estábamos muy cómodos haciendo planes familiares, de trabajo, proyectos de acá a 10 años, siguiendo un “Plan” haciendo conciertos, seminarios, conferencias, aún la programación en los medios de comunicación cristianos ya como que todo estaba establecido y muy cómodos todos; y de repente todo cambió!  De la noche a la mañana.


Y es por eso que muchos han caído en tremenda preocupación, ansiedad, temor, y etc.


Pero Dios nos está diciendo: “ debes renovarte, trasformar tu ser para estar a la altura de estos cambios que van a demandar de ti”


Necesitamos tener visión 20/20 así mismo como el año que estamos: necesitamos saber de antelación que viene, que se necesita, como navegar en estos cambios y que hacer.


  1. NECESITAS ACTUALIZARTE: los métodos que antes usabas ya no sirven ahora, vienen cambios grandes y las estadísticas de antes ya ahora no funcionan, tu no puedes ser la respuesta de ayer sino  la que se va a presentar, por eso ACTUALÍZATE EN LO NATURAL, en tu profesión, emprendimiento, ministerio; Y EN LO ESPIRITUAL busca la revelación de Dios en su palabra en la intimidad con Dios en la oración. Esa promesa del salmos 32:8 el señor quiere ser tu mejor maestro como siempre lo ha sido.


  1. REVELACIÓN PARA INNOVACIÓN: El Espíritu Santo te lo va a dar, porque son esferas nuevas en las que vas entrando, tiempo nuevo donde las cosas se van hacer de una nueva forma la misma unción que está sobre tu vida y llamado para que todo lo que tú hagas dentro y fuera de la Iglesia serán parte de lo que Dios usará para que su Evangelio sea predicado con efectividad y sin contaminación alguna.
  2. NO TE ESTANQUE DICIENDO: “lo que yo se hacer” “siempre lo he hecho así” “así aprendí hacerlo hace años” “así soy yo, es mi forma de hacerlo” No! Eso ya no sirve, porque yo de manera personal que soy una mujer de medios de comunicación, con mayor experiencia en hacer radio por 25 años, he tenido que reinventarme en este tiempo, haciendo cosas que me han sacado de mi zona de confort, estoy ahora mismo actualizándome aún más, preparándome para ser un buen depósito donde Dios hablará a través mío a las naciones.


Dios está diciendo: “ vienen vientos de cambios” son tiempos nuevos que demandan de nosotros actualización y métodos nuevos. 


Recientemente estaba en un Webinar con un profesional en comunicaciones y él estaba explicando y decía: “fíjense que con todo lo que yo enseño y todo lo que gano en YouTube, y lo profesional que soy, les enseño de cómo ser eficaz en los medios, yo no les puedo decir ahora mismo que está pasando con las comunicaciones o qué método es el de ahora, porque todo está cambiando tanto, te puedo dar una línea general, pero ni te puedo dar detalles porque esos detalles ya cambian.”


Tienes que actualizarte en lo natural y en lo espiritual recibir dirección de Dios para innovación.


Fíjate que el versículo más adelante del salmos 32:8. El versículo 9 dice:


“No seas como el mulo o el caballo,

    que no tienen discernimiento,

y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti.”


Nuestra confianza debe estar en Dios: tú si eres pastor, lider, hermano en la fe, maestro, empresario quien quiera que esté leyendo esto ahora mismo, DEBES CONFIAR EN DIOS Y DEJARTE ENSEÑAR POR EL.


Recuerdan lo que enseña la Biblia cuando el pueblo de Israel iba a entrar a la tierra prometida dice:


Josue 3:3-4


“Y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella,


a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino.”


Mira lo que nos dice el señor: “ porque nunca antes de ahora habéis pasado por este camino”  por eso no te preocupes, el señor te va a dirigir, El te va ayudar, no te atemorices de los cambios demandarán de ti, depende tu completamente de Dios.


En este año debemos ser muy conscientes de que Jesus no solamente es El Salvador, nuestro amado, sino que también es nuestro Señor, y el da instrucciones a seguir, y cuando somos obedientes a sus instrucciones allí está Dios, él te ama y te recompensa pero cuando estás en obediencia, y cuando vives en obediencia, te sometes a su liderazgo como tu Señor, te trae esa recompensa, te da de su favor, esa gracia y esa unción que te ayuda a operar en lo espiritual y natural.


Por eso ahora cuando dependamos de Dios debemos de vivir expectantes  de lo que Dios hará a nuestro favor. 


INTENCIONALES:

 Recuerda que somos colaboradores de Dios, Él  hace su labor y nosotros trabajando y obrando diligentemente para ser efectivos y eficaces en eso cambios que se vienen.


Siendo entendidos en los tiempos!


Espero que esta palabra te confrónte, te anime, te levante y puedas ponerla en práctica. Déjate transformar por Dios!! Tienes que ser como el barro para que el buen alfarero te moldee.


Este año es donde tenemos que ser más humildes, de no decir: “ay yo ya lo sé hacer todo, yo ya sé cómo hacerlo” no! Vamos hacer humildes y vamos aprender y a recibir la dirección de Dios, que cosa tremenda es esta!


Tu puedes! Y estarás a la altura. Y verás la coherencia que habrá en tu vida entre el ser y hacer, es un año de victoria y de mucho trabajo  para que el Evangelio avance. Esta prueba nos está impulsando para ir a más, para poder ofrecer más! 


REFLEXIÓN FINAL


Tu que está respirando, hoy debes hacer ajustes en tu vida, debes perdonar, sacar todo aquello que te ofendió, toda amargura, todo lo que estorba en tu vida, para que se manifieste el amor y poder de Dios en ti. 


Estamos en tiempos finales y debes hace ajustes a tu vida, alinear tu vida a la voluntad de Dios. Medita en aquellas cosas que te han alejado de Dios o de las personas correctas.


Hace cuanto no pasas tiempo con Dios? o has dejado de estar en oración?  te aburres, pasas más tiempo viendo Netflix o tu teléfono móvil.


Prefiero decirte una verdad que te confronte y no una mentira que te dañe y engañe, prefiero quedar mal contigo que con Dios, porque algún día estaré delante de Él.


Shalom.


Si esta Palabra ha edificado tu vida, por favor házmelo saber, escríbeme al correo findelostiemposhn@gmail.com por favor siempre menciona el Titulo del tema que leíste y de qué lugar me escribes. 





lunes, 28 de septiembre de 2020

CERRANDO CICLOS EN TU VIDA









"Dios ha puesto movimientos y secuencias que se cumplen en la naturaleza: el sol y la luna, el día y la noche, todo se mueve en sucesión ordenada conforme al plan de Dios, siguiendo ciclos. Los animales del campo, los hombres y los seres del mar hacen lo que tienen que hacer conforme a los tiempos de Dios y al ciclo de vida (nacer, crecer, reproducirse y morir).

La vida del creyente tiene un tiempo predestinado en la tierra; por tanto, debemos hacer diligentemente lo que Dios nos ordenó, pero para eso, hay que cerrar un ciclo, antes de comenzar otro. Hay que saber discernir cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Debemos poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron.
¿Dejaste el trabajo? ¿Terminaste una relación? ¿Saliste de casa de tus padres? ¿Te fuiste a vivir a otro país? Podemos pasar mucho tiempo preguntándonos por qué sucedió así, pero esa actitud sólo nos traerá un desgaste inmenso. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: lo pasado no volverá jamás. Una regla dice que los pendientes se tienen que dejar para mañana, “si no, qué voy a hacer mañana”. Otro dicho popular dice: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. La Biblia dice: No te jactes del día de mañana; porque no sabes que dará de sí el día, Prov. 27:1, ¡Hoy es el día para cerrar ciclos!

Imaginemos a un médico que está operando el cerebro o el corazón a medianoche, y dice: “Bueno, estoy muy cansado, mañana a las siete de la mañana sigo con la operación”. O tomemos como ejemplo al piloto de un avión, el cual de repente dice: “Señores pasajeros, tengo un fuerte dolor de cabeza, voy a descansar, al rato vengo a seguir piloteando el avión”. O el jefe de bomberos que al ser solicitado su servicio debido a un fuerte incendio en una gasolinera, dice: “Ya tomé su mensaje, pero mañana a primera hora ahí estaremos sin falta”, ¡Esto no es lógico!

Los pendientes generan consecuencias que en ocasiones pueden ser graves y hasta mortales. Las cosas pendientes, sin resolver, son como grandes bolsas de arena que pesan sobre la cabeza. Y los ciclos no cerrados generan pendientes, y los pendientes son obstáculos que nos impiden avanzar, que nos estancan. Debemos resolver los asuntos pendientes para cerrar ciclos. Cuando ignoramos cómo se mueve Dios y que Dios es un Dios de cambios, nos aferramos a las experiencias o épocas pasadas y nos amedrentamos cuando Dios nos cambia el escenario para llevarnos a nuevas experiencias. En ocasiones, por no querer salir de nuestra zona de confort, comodidad o seguridad.

Los ciclos sin cerrar son parte de las cosas que nos impiden avanzar en la perfección de Jesucristo. Incluso, son causa de que las bendiciones de Dios no nos visiten, pues  ¿Cómo Dios ha de confiar nuevas bendiciones a alguien que no es formal ni serio para terminar o finiquitar sus asuntos pendientes? Dios no deposita sus tesoros en alguien que tiene una lista de asuntos pendientes o sin resolver. Para cerrar ciclos debe haber cambios; los cambios implican un proceso, no son instantáneos. (Tomado de Reflexiones Cristianas)"

Queridos lectores: Compartimos hoy esta reflexión, con el propósito de hacerla propia en nuestras vidas, y para dar lugar a Dios, quien es el autor de nuestros días, para que él dirija los cambios necesarios en el ciclo de nuestra existencia. Hemos nacido de nuevo al haber declarado a Cristo como nuestro Salvador, estamos por gracia, perseverando en la fe y mantendremos nuestra esperanza, en la promesa de nuestra vida eterna.

¡PARA EL SEA LA HONRA Y LA GLORIA¡